La rutina es el mayor desafío de una relación estable. Con el tiempo, la novedad da paso a una comodidad que puede...
El deseo no vive aislado del resto de tu vida. De hecho, el estrés, las preocupaciones y el ritmo diario pueden influir directamente en cómo conectas con tu placer y tu intimidad. Si alguna vez has sentido que el cansancio o la presión mental apagan tus ganas, no estás sola/o: es más común de lo que parece.